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Yo Immigrante Madrid y Barcelona

I Immigrant Of Rayma Suprani … Save yourselves, ancient lands, your legendary pomp !, she exclaims./ Give me your surrendered, your wretched, / your crowded crowds that yearn to breathe in freedom./ Send me these, the helpless, those who by the tempest they are whipped. / I raise my torch near the golden port! ». This fragment of The New Colossus, by Emma Lazarus, a New York poet of Sephardic origin, is inscribed on the pedestal of the Statue of Liberty in New York, under whose shadow millions of
immigrants who sought new horizons to rebuild their lives found shelter. That same shadow also sheltered immigrants from all over the world who found refuge and prosperity in Venezuela, whose generous people opened their arms to integrate them into its soil. Paradoxes of fate, these Venezuelans are now forced once again to leave their homes, their jobs, their roots, their family and friends, in short, their lives.

 

The work of the Venezuelan cartoonist Rayma Suprani highlights the universality of immigration and connects us with the most emotional aspects of it. Rayma, exiled in Miami, knows very well what it is like to face the lack of freedom, because in 2014 she was fired from the Caracas newspaper El Universal after publishing a cartoon in which she used the signature of former president Hugo Chávez to satirize his legacy. and the poor state of the Venezuelan health system. That is why his work can be understood as a form of political activism in favor of freedom. A struggle that takes us back in time to the 19th century and to the official motto of the French Revolution: “Liberty, Equality, Fraternity.” Rayma would thus be the symbol of resistance against authoritarian regimes and the censorship imposed on the media. An image that refers us to Delacroix’s famous painting Liberty Leading the People from 1830, a canvas that represents the citizen protests that took place in Paris against a series of ordinances that restricted civil liberties. The composition presents a pyramidal structure in which the dead for freedom are in the lower part of the painting, the figure of the woman, who represents Liberty, appears represented in the upper part and holds a rifle in one hand and in the other hand a tricolor flag.

 

The art historian Argan highlights this pictorial work as the first political composition of modern painting. The painter Delacroix wrote in a letter about his painting “I have started a modern theme, a barricade … and, if I have not fought for the country, at least I will paint for it.” The romantic artist himself was also included in the painting, thus evidencing his commitment, as in the first person used by Rayma for this exhibition. I think it would not be entirely accurate to speak of this new body of work that the cartoonist has carried out without placing ourselves in the context of contrast. A contrast, however, that goes beyond classical causality and in which cause and effect are part of the same feedback loop. In other words, the Hegelian conception of a contradiction that is resolved in a third term has become obsolete in a complex system such as that presented by Rayma, in which the parts are the whole and the whole the parts. Graphic humor and caricature constitute a means of escape and a mode of expression that reveals the social tensions of the present moment, but which undoubtedly refer to a social and historical background, which goes from the particular to the general and which is nurtured of a historical substratum common to all. This new series of drawings by Yo Inmigrante presents recognizable icons of Spanish culture such as the bull, the bullfighter, the Meninas, the
three caravels used by Christopher Columbus in 1492, the flamenco dress, the espadrilles, the Quijote, the siesta, the Holy Family, the monarchy, etc. But let’s not forget that these parts are the whole and the whole the parts, as I pointed out above. Rayma appeals
above all things to our emotions and our consciences with a scathing and universally understandable sense of humor.

 

The artist is aware that she “comes from a country at war” and that in this case Venezuelans are forced to choose between life and death. Between staying or leaving, with all that this entails. Rayma emphasizes that we cannot forget Ulysses syndrome, the syndrome of the migrant with chronic stress. The people who come to our borders live and suffer dramatic situations, of separation, uprooting, loneliness and fear, but they are not heroes, they are ordinary people who are committed to heroic acts to survive. Despite the critical and denouncing spirit, his proposal has a positive underlying message as can be seen in the drawing Diaspora! Let’s be the best of Venezuela, in which a bean with the Venezuelan flag begins to germinate. In Rayma’s words “When this horror ends there will be many people who will have a lot to contribute and decide for more positive values,” he concluded.

 

Eva Mendoza Chandas 2019
Curator

Yo Inmigrante De Rayma Suprani … ¡Guardaos, tierras antiguas vuestra pompa legendaria!, exclama ella./ Dadme a vuestros rendidos, a vuestros desdichados,/ a vuestras hacinadas muchedumbres que anhelan respirar en libertad./ Enviadme a éstos, los desamparados, los que por la tempestad son azotados./ ¡Yo alzo mi antorcha junto al puerto dorado!». Este fragmento de El Nuevo Coloso, de Emma Lazarus, poetisa neoyorkina de origen sefardí, está inscrito en el pedestal de la Estatua de la Libertad en Nueva York, bajo cuya sombra encontraron amparo millones de inmigrantes que buscaban nuevos horizontes para rehacer sus vidas. Esa misma sombra cobijó también a inmigrantes procedentes del mundo entero que encontraron refugio y prosperidad en Venezuela, cuyo generoso gentilicio les abrió los brazos para integrarlos en su suelo. Paradojas del destino esos venezolanos se ven ahora forzados de nuevo a dejar sus hogares, sus trabajos, sus raíces, sus familiares y amigos, en definitiva, sus vidas.

 

El trabajo de la caricaturista venezolana Rayma Suprani pone de manifiesto la universalidad de la inmigración y nos conecta con los aspectos más emocionales de la misma. Rayma, exiliada en Miami, sabe muy bien lo que es enfrentarse a la falta de libertad, pues en el año 2014 fue despedida del diario El Universal de Caracas tras publicar una caricatura en la que utilizaba la firma del expresidente Hugo Chávez para satirizar su legado y el mal estado del sistema sanitario venezolano. Es por eso que su trabajo puede entenderse como una forma de activismo político a favor de la libertad. Lucha que nos traslada en el tiempo al siglo XIX y al lema oficial de la Revolución Francesa: “Libertad, Igualdad, Fraternidad”. Rayma sería así el símbolo de la resistencia contra los regímenes autoritarios y la censura impuesta a los medios de comunicación. Una imagen que nos refiere al famoso cuadro de Delacroix La libertad guiando al pueblo de 1830, lienzo que representa las protestas ciudadanas que tuvieron lugar en París contra una serie de ordenanzas que restringían las libertades ciudadanas.

 

La composición presenta una estructura piramidal en la que los muertos por la libertad se encuentran en la parte inferior del cuadro, la figura de la mujer, que representa la Libertad aparece representada en la parte superior y sostiene en una mano un fusil y en la otra mano una bandera tricolor. El historiador del arte Argan resalta esta obra pictórica como la primera composición política de la pintura moderna. El pintor Delacroix escribía en una carta sobre su cuadro “He comenzado un tema moderno, una barricada…y, si no he luchado por la patria, por lo menos pintaré por ella.” El propio artista romántico se incluía también en el cuadro, evidenciando así su compromiso, como en la primera persona utilizada por Rayma para esta exposición. Creo que no sería del todo acertado hablar de este nuevo cuerpo de trabajo que la caricaturista ha llevado a cabo sin situarnos en el contexto del contraste. Un contraste, sin embargo, que va más allá de la causalidad clásica y en el que causa y efecto forman parte de un mismo ciclo de retroalimentación. En otras palabras, la concepción hegeliana de una contradicción que se resuelve en un tercer término ha quedado obsoleta en un sistema complejo como el presentado por Rayma , en el que las partes son el todo y el todo las partes.

 

El humor gráfico y la caricatura constituyen una vía de escape y un modo de expresión que revela las tensiones sociales del momento presente, pero que sin duda hacen referencia a un trasfondo social e histórico, que va de lo particular a lo general y que se nutre de un sustrato histórico común a todos. Esta nueva serie de dibujos de Yo Inmigrante presenta iconos reconocibles de la cultura española como el toro, el torero, las Meninas, las tres carabelas utilizadas por Cristobal Colón en 1492, el traje de flamenca, las alpargatas, el Quijote, la siesta, la Sagrada Familia, la monarquía, etc. Pero no olvidemos que esta partes son el todo y el todo las partes, como señalaba más arriba. Rayma apela sobre todas las cosas a nuestras emociones y a nuestras conciencias con un sentido del humor mordaz y universalmente entendible. La artista es consciente de que “viene de un país en guerra” y que en este caso los venezolanos se ven forzados a elegir entre la vida y la muerte. Entre quedarse o marcharse, con todo lo que esto conlleva.

 

Rayma destaca que no podemos olvidar el síndrome de Ulises, síndrome del emigrante con estrés crónico. Las gentes que llegan a nuestras fronteras viven y sufren situaciones dramáticas, de separación, desarraigo, soledad y miedo, pero no son héroes, son personas corrientes que se ven avocadas a actos heroicos para sobrevivir. A pesar del espíritu crítico y de denuncia su propuesta tiene un mensaje positivo de fondo como se puede ver en el dibujo ¡Diáspora! Seamos lo mejor de Venezuela, en el que una habichuela con la bandera venezolana empieza a germinar. En palabras de Rayma “Cuando acabe este horror habrá mucha gente que tendrá mucho por aportar y decidir por valores más positivos”, concluyó.

 

Eva Mendoza Chandas 2019

Curadora